En la búsqueda de uno de esos lugares donde se pueden pagar las nunca simpáticas facturas que nuestros proveedores suelen enviarnos, entre en uno de los locales de la cadena C&A del barrio invasivamente comercial de once y he de decirles que quede impactado por la estética del consumo.
Al entrar al local mire y mire mas no veía por lugar alguno el sector de cajas, cuando la actitud autogestiva ya estaba cercana a la nada opte por preguntarle a uno de los trabajadores del local si allí efectivamente se podían pagar las facturas, ante lo cual me indico un lugar perdido en el fondo del local hacia el cual me encamine y tras pasar una abertura di con la linea de cajas.
Realmente me impacto como el lugar esta armado para que las cajas no se vean, para dar la ilusión de que allí no se gasta, que no importa la plata, solo importa la ropa, los celulares y algún que otro elemento que claramente podremos comprar, preferentemente usando la tarjeta de compras de la cadena en cuestión.
Ya de nuevo en la calle para no perder la sensación poco feliz me vi invadido por camisas negras repartiendo papeles amarillos….
